Dinos dónde, cuánto y qué tan grande. Lo demás lo afinas después, tarjeta por tarjeta.
“Pedí que la cocina tuviera ventana. En seis meses buscando, nadie me lo había preguntado.”
“Me dijeron cuánto costaba escriturar antes de enamorarme del apartamento.”
“Marqué vecinos tranquilos y entendieron que eso era lo más importante para mí.”